miércoles, 13 de mayo de 2015

La vieja máquina de escribir







Como ya seguramente sepáis, me encanta, ME ENCANTA!!  reutilizar objetos antiguos para decorar la casa. Siempre prefiero lo viejo a lo nuevo, me encanta los objetos con pasado, con una historia que contar, y pasar a formar parte de esa historia. Hoy, os hablaré de la vieja máquina de escribir de mi padre.

Mi padre tuvo esta máquina de escribir desde principios de los 70. He visto máquinas de escribir mucho más antiguas y más bonitas que esta, pero esta en concreto tiene un valor añadido que ninguna otra tiene: Siempre perteneció a mi familia. Los muebles antiguos y máquinas obsoletas son siempre especiales, pero cuando además tienes la suerte de conseguir uno de estos objetos directamente de tus personas más queridas, se convierte en algo mágico, y sea cual sea su precio, se convierten en tesoros.

Comencé a pertenecer a la historia de esta máquina de escribir hace muchos años, porque solía cartearme con mi prima desde bien pequeñita, y a menudo lo hacía con la máquina de escribir. Para mí era más bien un juego porque no tenía más que 6 o 7 años. Pronto tuvimos nuestro primero ordenador (año 95, lo recuerdo porque coincidía con el nombre del Windows XD) y la vieja máquina de escribir se guardó en su caja y quedó olvidada durante 15 años.

Años después me fuí a vivir por mi cuenta, y un día durante una visita a mis padres, miré a la estantería, la misma que llevaba allí años, pero esa vez, algo me llamó. Aquella caja con forma de máquina de escribir me llamó. Les pregunté a mis padres si podía llevarme la vieja máquina de escribir, dijeron que sí, y a partir de entonces no volvió a estar guardada en su caja nunca más.

Las viejas máquinas de escribir son ideales como porta fotos, postales.... se pueden usar para dejar el correo diario o dejar notas. También se puede usar el hueco del centro para poner macetas o... ¡dejad volar la imaginación!




Un día la miré de otro modo y me di cuenta de que su color natural, aunque hermosamente industrial, era algo serio y aburrido... tenía miedo de no saber pintar metal, o de dañarla y no poder disfrutarla nunca más, pero finalmente me atreví a pintarla, y tengo que decir, que no podría estar más satisfecha con el resultado!!

Pintar con espray es super fácil. Podéis ver mi tutorial de youtube para conocer los detalles y... ¡preparaos para dar color a la vida! ;-)


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