miércoles, 8 de junio de 2016

DIY: muñeco dormilón (sleepy head)


Hi! Hi! ¿Cómo va la semana? ¿Se va dejando caer la primavera buena?
El otro día pasaba yo por la calle y al pasar por El Costurero de Allende, me quedé mirando al escaparate, como siempre, porque siempre tienen cosas monísmas, y me enamoré del diseño de los muñecos dormilones. ¡q monos!


Escaparate del COSTURERO DE ALLENDE C/Fuente el Sol, Valladolid.


Asi que como tengo tiempo y ganas, entré a por la lana, y me puse a ello. No me costó mucho encontrar un tutorial que me ayudara, eso sí, tengo que avisar de que el tutorial está pensado para gente que ya sabe hacer amigurumi, al menos un poquito, como yo. 

Ya sabéis mi estilo, tutorial + material. Todo listo!





¡Ya sé que mi nuñeco no es igualito igualito!, pero estoy bastante satisfecha porque es el primer amigurumi que hago, aparte de los cactus, que os recomiendo 100% para ir aprendiendo.

En realidad el muñeco no tiene ninguna complicación, todos los puntos son iguales y se va avanzando rápidamente, solo hay que estar atento de contar bien las vueltas y los puntos.

Siempre podéis añadirle vuestro propio estilo a vuestro diseño, por ejemplo yo le añadí una especie de cuello alto en el pijamita con punto alto, porque me pareció que quedaba mejor, y los ojos se los hice hacia arriba estilo Kawai, como si estuviera muy contento. ¡Todo eso es cuestión de gustos!





Sobre estas líneas, la pelota de la cabezota. No olvidéis empezar el trabajo con un buen cuenta vueltas. ¡Vale un imperdible cualquiera!





Esta especie de berenjena es el cuerpo. Ya sabéis que hay que rellenar cada parte con algodón o guata, como queráis llamarlo. La mayoría de cojines viejos están rellenos de eso, asi que aprovechad y reciclarlo! ;)



Este es el "cuello alto" que añadí a mi dormilón, para esconder un poco la unión con la cabeza, y conseguir aumentar la idea de que está vestido. 





¡Me encanta esta foto! Cirugía ocular 100% XD



También he empezado a utilizar hilo de algodón, que es un poco más caro pero merece mucho la pena, porque a la hora de hacer crochet, se ven los puntos que da gusto, no es nada pelujoso, pero conserva un tacto super suave. La cara la hice con acrílico, y el cuerpo con algodón, ¡y vaya diferencia!

Os animo a que hagáis vuestro dormiloncete para cualquier chiquitín de la casa, ¡o para vosotros! Yo ya tengo planeado hacer uno más grandote para ponerlo sobre mi cama... :D

¡Que ganas tengo de ver a Eva con su muñeco! 

Besines!! 







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