miércoles, 10 de agosto de 2016

RETO ANALÓGICO (III): Panorámicas y collage.



La Diana f+, o cualquier otra cámara manual, os brindarán fotografías únicas que no pueden conseguirse con la fotografía digital, y que además te hacen valorar un tipo de fotografía más "artesanal" de la que ya escasea. Pero recordad que para tener un retrato fidedigno de la realidad, están las cámaras digitales.

Es decir, podríamos hablar de que las cámaras digitales son objetivas y realistas, mientras que la Diana f+ es más bien subjetiva y surrealista. Te sorprenderás, pero no siempre te saldrá una obra de arte.

Podéis ojear mis posts sobre la doble exposición y la fotografía estenopeica ;)

El hecho de que el carrete se pase manualmente, facilita que podáis no pasarlo, y hacer una doble exposición, o pasarlo lo justo para que las fotos queden pegadas.

Esto es una panorámica manual sin trípode:


Lo malo es que la distancia entre fotos se calcula a ojo, asi que puedes acertar y dejarlas unidas, o fallar y dejarlas ligeramente sobrepuestas.

No tiene por qué considerarse un fallo en sí, ya que el hecho de que las fotos queden ligeramente sobrepuestas puede quedar muy bien, primero porque es un efecto completamente natural muy difícil de imitar con cámaras digitales, y segundo porque pueden dar la impresión de collage, y quedar genial. 

A mí me gusta en especial la fotografía con la que comienza este post. Es el caso de una foto que ha quedado "encajonada" con otras dos, está sobrepuesta por ambos lados, ¡y me encanta!

Estos son otros ejemplos de fotos sobrepuestas:



Tened en cuenta además que con la Diana f+, es muy normal que una las fotos queden ligeramente sobrepuestas, especialmente si no utilizas marcos. Los marcos de plástico que pueden añadirse en el interior de la cámara, ayudan a separar las capturas. ¡pero yo no los uso! Ah, y por lo que tengo visto, si en un carrete empiezan a sobreponerse las capturas... ¡te pasará en casi todas! Aunque es fácil de evitar; con asegurarse de pasar bien el carrete, pasar incluso un poco más, de propina, ya lo evitas.

La gracia de esto, es que aunque creas que lo tienes pillado, se escapa un poco a tu control. La misma cámara decidirá cuando quiere sobreponer alguna foto, y también decidirá cuando añadir esos bordes oscurecidos tan característicos de la Diana f+, y cuando por el contrario, quiere una foto completamente clara. ¡sorpresaa!

La primera ha salido con un reborde negro que deja la imagen casi redonda, mientras que la segunda no tiene ni rastro ni del efecto borroso ni de la sombra:






¡¡ANALOGIC IS BETTER!!


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