miércoles, 18 de octubre de 2017

OTOÑO EN EL FAEDO



¿Cómo va el otoño? Yo no paro de preguntarme si las hojas caen por el otoño, o porque se están secando los árboles. Desde luego el tiempo de otoño llevo deseándolo un mes. 

Quizá es culpa mía que cuando pienso en otoño pienso en mi cazadora vaquera con un jersey debajo, pienso en lluvia,  viento, y el gustico que da comprar un cono de castañas y sostenerlo para que se te calienten las manos. En resumen, pienso en el otoño de mi infancia, que ya no existe. 

Sea como sea los bosques se visten de gala antes del luto del invierno, y a nosotros nos encanta ir a verlo todos los años. Este año escogimos el Faedo de Ciñera, en León.



Nos animamos a ir por lo bonitas que son las fotos de internet, y porque además fué nombrado en 2007  Bosque mejor cuidado de España. 

Lo de "faedo" no es más que "hayedo" en el antiguo bable, o astur-leonés, o como se quiera llamar. Es decir que nos encontraremos un bosque resguardado del viento y naturalmente húmedo. En este caso, siguiendo el arroyo del Bernesga. 

La ruta comienza desde Pola de Gordón, un pueblo de montaña con tradición minera; y es eso precisamente lo que nos encontraremos en primer lugar al comenzar la marcha: restos de la antigua mina. Una entrada a la mina y distintos utensilios y vagones que se utilizaban antaño. Después llegamos a un merendero en un prado precioso, alrededor del río, y finalmente, después del merendero llegamos al faedo. 



El camino desde el pueblo hasta el faedo es prácticamente llano y muy sencillo. No es sin embargo adecuado para carros, debido a que el camino es en algunos tramos demasiado pedregoso. 

Al entrar al faedo tiene uno la impresión de entrar a un cuento de hadas. No me extraña que los paisanos hayan escogido ese lugar como emplazamiento de mil historias, brujas y conjuros. El camino por el faedo es llano y se hace a través de una vía muy bien cuidada de tablones de madera. 

He leído en mil ocasiones la magia de entrar en el faedo para escuchar el silencio junto a los sonidos del bosque y el correr del arroyo, pero nada de eso fué lo que yo pude disfrutar ese día. ¡Muy a mí pesar! Elegimos el día del Pilar para ir, y claro, estaba lleno de gente. Eso era ya de esperar, pero la verdad me pareció que la gente olvida a que ha ido en cuanto llega. Gritos, y más gritos por todo el bosque, música en el móvil a todo volumen, discusiones familiares en medio del bosque!! En fín, que desgraciadamente nuestra visita fue corta y algo agridulce. Para colmo, aunque esto también lo sabíamos antes de ir, el arroyo estaba por supuesto más seco que la mojama. 



Otra cosa que decepciona del Faedo es sus proporciones; porque es, efectivamente, un bosque muy pequeño. Se sitúa en una ladera inaccesible y la parte que se puede transitar es mínima. Aunque también es cierto que hasta ahora todos los Hayedos que hemos ido a visitar nos han resultado muy pequeños en comparación con otros bosques que se pueden visitar en otoño como robledales o castañares. 

Así que a la pregunta: ¿Me recomendarías ir al Faedo de Ciñera? Sin duda SÍ peeeero... mejor elige una fecha en la que haya poca afluencia de turistas, y si encima no hay sequía y puedes disfrutar del arroyo y del silencio del bosque y todas esas cosas con las que yo me quede con las ganas... pues  mucho mejor. ¡Ah! y ve pensando en que el bosque es muy pequeño, no te pase como a mí que dije: ¿Y ya está? 

Lo ideal sin  duda es ir de mañanita, darse el paseo hasta el faedo, verlo despacito y disfrutando de cada paso, y luego volver hacia el merendero para comer allí y pasar un mediodía, o tarde, si se tercia, en el campo.

Pero si lo que os gusta es pasear por un bosque grande de esos de los que no sabes si te vas a perder, os recomiendo otros como el Castañar del Tiemblo, que además cuenta con árboles tan impresionantes como los del Faedo.



Así y todo, incluyendo calor, fué un día muy agradable. Lo mejor es lo cerca que está de León y que merece la pena acercarse un día a verlo. Además, en nuestro caso, de camino a casa paramos por Hostital de Órbigo a ver el famoso puente romano del Passo Honroso. Que es uno de los puentes romanos más grandes y mejor conservados que he visto nunca; a la altura incluso del puente romano de Córdoba, y mucho menos transitado.



Afortunadamente nosotros tuvimos puente, y pudimos disfrutar en familia del jueves y el viernes. El  viernes lo pasamos con la familia en el pueblo, pero a la noche Rubén y yo hicimos una escapadita romántica y esa SÍ que nos salió redonda. Fuimos por primera vez a Casa Aniceto, un restaurante Asturiano en Jiménez de Jamuz (seguimos en la provincia de León), que es de los de quitarse el sombrero: grande, bonito, acogedor, el personal, inmejorable, y la comida... una maravilla. Fué todo un descubrimiento y volveremos sin duda. Después de cenar salimos por la Bañeza y descubrimos el bar Elvis, otro sitio que nos encantó por su carta de cerveza importada y sobre todo: Su rock de calidad. Allí también volveremos sin duda.



¿Cuáles fueron vuestros planes para el puente (o el día) del Pilar? ¿Habéis ido ya al Faedo de Ciñera? ¿Qué os pareció?




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